La Catedral de Santiago de Compostela (II Parte)

July 25, 2017

 

Hoy 25 de julio, coincidiendo con la Fiesta de Santiago, regreso con la segunda parte de este Post sobre nuestra visita a Santiago de Compostela.

 

En el interior de la Catedral

 

Siguiendo el modelo francés de las iglesias de peregrinación románicas, el espacio interior de la Catedral de Santiago se organiza sobre la tradicional planta de cruz latina con tres naves por brazo. La nave principal mide de unos 94 metros de largo en el interior y el transepto alcanza los 63 metros, unas dimensiones que convierten a esta catedral en el mayor templo románico de España. En el interior se abren 16 capillas. El Altar Mayor da muestra de la fastuosa intervención de la arquitectura barroca en el espacio románico. El baldaquino de columnas salomónicas, que protege el altar de plata y el camarín del Apóstol, data del siglo XVII un conjunto de maderas doradas, mármoles, jaspes y plata, desmesurados ángeles y un esplendor que se extiende hasta los órganos en los primeros tramos de la nave central.

 

 

Cumpliendo los ritos del peregrino

 

En el altar mayor tienen lugar la Misa del Peregrino, que se celebra todos los días a las 12. Asimismo, la tradición señala que se debe subir al camarín del Apóstol en lo alto del altar mayor, donde es costumbre dar un abrazo a la figura románica del Apóstol del siglo XIII que preside el altar, y admirar desde allí la vista de la nave principal. Seguidamente es tradición bajar del camarín para visitar las reliquias del Apóstol Santiago y sus discípulos Atanasio y Teodoro en el pequeño mausoleo subterráneo de origen romano bajo el altar mayor de la Catedral. Esta cripta alberga los restos mortales del siglo I, descubiertos según la tradición en el siglo IX, y que reposan en una urna de plata del siglo XIX. El espacio es muy limitado y se debe pasar bastante rápido.

 

 

 

 

El Botafumeiro

 

Frente al altar mayor estaba expuesto el famoso Botafumeiro, enorme incensario usado desde la Edad Media como instrumento de purificación de una catedral en la que se apiñaban las multitudes. Hoy, 800 años después, sigue maravillando a los presentes cuando, tras la Comunión, suena el Himno del Apóstol en los órganos barrocos y este portento de la física comienza su asombroso recorrido pendular frente al altar mayor, para elevarse hasta casi rozar la bóveda del transepto. Para ponerlo en movimiento se necesitan ocho hombres, llamados "tiraboleiros", que lo traen de la Biblioteca cargado de incienso y carbón. Tras atarlo a la maroma que pende frente al altar mayor con tres gruesos nudos, lo bombean tirando con fuerza y precisión cuando se halla en el punto más bajo de su recorrido. De esta forma el Botafumeiro alcanza en sólo minuto y medio una velocidad de 68 kilómetros por hora y llega a formar un ángulo de 82 grados sobre la vertical. Nosotros no lo vimos en esta oportunidad porque no coincidió con el día que lo ponen en funcionamiento, pues ahora sólo lo utilizaban en fechas determinadas del calendario cristiano. Lo habíamos visto en un viaje anterior hace muchos años y de verdad merece la pena verlo. Es todo un espectáculo así que al planificar tu viaje asegúrate que coincida con tu visita.

 

 

En el exterior, recorriendo las Plazas

 

Después de recorrer tranquilamente el interior de la Catedral, salimos nuevamente al exterior, por la puerta que conduce directamente a la Plaza de la Inmaculada. La Catedral está rodeada por cuatro plazas, distintas en su construcción, y que tenían también funciones diferentes a lo largo de los siglos. La plaza norte de la Catedral se llama Plaza de la Inmaculada, pero debe su nombre popular Azabachería a la tradicional presencia de talleres dedicados a la talla del azabache. Allí desemboca el último tramo urbano de los caminos Francés, Primitivo, del Norte e Inglés: es, por lo tanto, la primera cara de la Catedral que ven los peregrinos.

 

Desde esta plaza seguimos nuestro recorrido siempre guiándonos alrededor de la Catedral, y es así como llegamos a la Plaza de la Quintana. “Quintana” es el equivalente de “praça”, y ambas palabras designaban en la terminología medieval a los espacios abiertos de uso público. La plaza aparece dividida en dos planos. La parte inferior, la Quintana de Mortos, fue lugar de enterramiento hasta 1780, y la parte superior es, por contraposición, la Quintana de Vivos. En esta Plaza se encuentra el llamado Pórtico real de la Catedral, lugar de salida de las procesiones litúrgicas y la Puerta Santa, que sólo se abre con ocasión del Año Santo, celebrado cada vez que el día de Santiago (25 de julio) cae en domingo. Traspasarla, cumpliendo las condiciones de confesión y comunión, hace ganar a los fieles el Jubileo.

 

Siguiendo la ruta llegamos a la Plaza de Platerías, que debe su nombre a los talleres de orfebres de la plata situados desde antes del s. XV en los bajos aportalados del claustro, y que está dominada por la única fachada románica que conserva la Catedral. Data del año 1078 o 1103. En el centro de la plaza, la Fuente de los Caballos se alza contra el fondo de la Casa del Cabildo, decorada con motivos geométricos típicos del barroco compostelano. Esta plaza siempre fue la más concurrida en la época medieval, ya que daba salida a los peregrinos hacia las calles principales de la ciudad. Desde ella se puede apreciar la Torre del Reloj, que recibe el nombre popular de ‘Berenguela’ porque fue el arzobispo Berenguel de Landoira quien acabó su construcción en el s. XIV. Aquí también se encuentra la Oficina del Peregrino con una gran fila de caminantes esperando para que les sellaran la Compostelana que acredita que han realizado el Camino de Santiago.

 

 

La gastronomía gallega

 

Y seguimos nuestro camino, era hora de probar la buenísima gastronomía. Nos dirigimos a la famosa Rua do Franco, que concentra todos los bares, restaurantes, tiendas de recuerdos y artesanías. La oferta para comer es inmensa y todos los lugares estaban llenos de turistas. Era un ambiente genial, donde todos disfrutaban de la buena mesa y de la experiencia de estar en un lugar tan maravilloso.

 

Ir a Galicia constituye en sí misma una experiencia gastronómica. Sus platos y vinos son reconocidos en todas partes, en especial los mariscos que vienen directamente del mar Cantábrico. Recomiendo disfrutar de las típicas raciones gallegas: pulpo “á feira”, empanada, navajas, mejillones, berberechos, sardinas, lacón con grelos, carne “ao caldeiro”, y por supuesto pimientos de Padrón, que “unos pican e outros non”. No dejes de probar los vinos gallegos Ribeiro o Albarinho. Finalizamos nuestro maravilloso día en Santiago con el postre por excelencia de la ciudad, la famosa tarta de Santiago, acompañada de un licor de hierbas “Orujo”, mientras celebrábamos por un gran viaje, rodeados de viajeros que seguramente estaban tan felices como nosotros, demorando a propósito él regreso.

 

 

Datos Importantes

 

Horarios de la Catedral 7.00h a 20.30h.

Ritos del Peregrino:

Misa del Peregrino: 12.00 h. Altar Mayor.

Abrazo al Apóstol: Todos los días 9:30h a 13:30h / 16:00h a 19:30h

Veneración del Sepulcro: Todos los días 7:00h a 20:30h

Funcionamiento del Botafumeiro: Sólo en fiestas señaladas, pero puedes pagar (mucho) para que lo pongan en funcionamiento si vas en grupo. Visitar página web.

Tren turístico: te ofrece una visión de la ciudad, pasa por la Universidad de Santiago y los parques que sirven de miradores a la Catedral. La parada está en la Plaza del Obradoiro.

Alquilar una Audio guía: para Conocer Santiago a profundidad, se puede adquirir en la Oficina de Turismo situada en la Rua do Vilar.

 

 

La Catedral de Santiago sin andamios. Foto tomada de la página web de la Catedral (para que la puedan apreciar)

 

 

 

 

 

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