Una ruta tras los pasos de Simón Bolívar en Caracas

September 7, 2017

 

En la ciudad de Caracas, capital de Venezuela, nació Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Ponte Palacios y Blanco, mejor conocido como el Libertador Simón Bolívar. El Libertador de Venezuela y Colombia, Panamá, Perú, Ecuador y Bolivia. Considerado por una investigación histórica de la BBC de Londres como uno de los 100 personajes históricos más influyentes del s.XIX. Y un día cualquiera, me fui a recorrer los lugares históricos de la ciudad en los que Bolívar nació, creció, vivió y empezó a llevar adelante su proyecto para liberar a los pueblos de América del dominio ejercido por España desde los tiempos de Cristóbal Colon. Volví visitar los lugares que conocí desde pequeña, en excursiones escolares y paseos de domingo, y los mis primeros libros de historia. He aquí la ruta que les sugiero para que conozcan un poco más sobre El Libertador:

 

Nacimiento e infancia de Simón Bolívar: la Casa Natal del Libertador

 

La Casa Natal de Simón Bolívar es el lugar donde nació el 24 de julio de 1783.

 

 

La casa está ubicada entre las esquinas de San Jacinto a Traposos, en la Plaza El Venezolano, pero que en los tiempos de Bolívar era la Plaza San Jacinto, el centro de la ciudad colonial. En esta misma casa nacieron también sus hermanos María Antonia, Juana Nepomuceno, Juan Vicente y María del Carmen. En ella creció el Niño Simón y recibió clases de sus primeros maestros, porque los niños de la clase más alta de la sociedad recibían las clases en su casa. La familia Bolívar ocupó la casa hasta 1792 año de la muerte de la madre del Libertador, cuando contaba 9 años. Ya su había fallecido cuando tenía 2 años. Huérfano el Libertador, quedó al cuidado de sus hermanos mayores y familiares en otras casas de la familia.

 

  

Cuentan los historiadores, que Bolívar visitó esta casa por última vez en enero de 1827, en su último viaje a Caracas, siendo cordialmente invitado por la familia Madriz a cenar en su antigua casa natal. Dicen las crónicas que, en aquella tarde, el Libertador llegó sólo, vestido de civil, y dispuesto a recordar sus años felices de la infancia. Esta visita lo emocionó profundamente, al punto de improvisar un breve discurso que culminaría con un llanto producido por la rememoración de sus primeros años de vida en compañía de sus padres y hermanos. Hizo un brindis, presagió años duros para su vida y los intereses de los territorios de América, y antes de marcharse recorrió por última vez en silencio los diferentes rincones de la casa. Jamás volvió a ver la casa.

 

La casa, al estilo colonial, con 23 metros de frente y 60 metros de fondo, presenta una secuencia de patios rodeados por corredores y habitaciones. Destaca en una de las alcobas una cama de caoba de la época colonial que marca el sitio exacto donde nació Simón Bolívar.

 

 

Las habitaciones están decoradas con murales y cuadros alusivos a la vida del Libertador y sus familiares, sobre todo del pintor Tito Salas y de Martín Tovar y Tovar. Como el maravilloso cuadro que recrea la Boda del Libertador con María Teresa Rodríguez del Toro, su primera y única esposa.

 

 

En el patio principal se encuentra la pila en donde fue bautizado el Libertador, la cual perteneció antiguamente a la Catedral de Caracas. 

 

  

Al recorrer la casa podemos apreciar piezas de muebles antiguos, enseres y objetos diversos de la época de Bolívar, los cuales fueron donados por familias caraqueñas. Se incluyen numerosos escaparates de caoba, que contienen parte del Archivo del Libertador, joyas de la familia; la Condecoración del Perú al Libertador; urna de bronce con pedestal de mármol que contiene tierra del Monte Sacro; una silla de manos del siglo XVIII, con dorados, que perteneció a la madre del Libertador; entre muchos otros.

 

 

Museo Bolivariano y Sociedad Bolivariana de Caracas

 

A un costado de la casa Natal del Libertador podemos visitar el Museo Bolivariano, dedicado a mostrar piezas relacionadas con Simón Bolívar y con la historia de Venezuela. Es además la sede de la Sociedad Bolivariana.

 

 

El museo está en una típica casa colonial con su patio interno. En sus paredes se encuentran interesantes infografías que nos dan información sobre la vida de Simón Bolívar. Asimismo, grandes pinturas relacionadas con la vida del Libertador de los artistas Antonio Herrera Toro y Francisco Quijano. Una de las salas más interesantes es la que nos muestra utensilios de la época y distintos personajes vestidos a la usanza de esos días. También un coche de manos de la madre del Libertador y el cofre en el que trasladaron los restos de Simón Bolívar desde Santa Marta, ciudad donde murió en 1783, a Caracas para su descanso final.

 

 

Bautizo del Libertador: la Catedral de Caracas

 

El Libertador fue bautizado el 30 de julio de 1783, en la Catedral de Caracas.

 

 

Su segundo nombre, de la Santísima Trinidad, proviene de la capilla de la catedral en la que fue bautizado, que tiene ese mismo nombre, capilla que además era propiedad de su familia Bolívar y Palacios. La pila bautismal que se utilizaba en esa época en la catedral para los bautizos, se encuentra como ya dijimos en el Patio principal de la Casa Natal.

 

 

La Catedral fue Construida entre 1665 y 1674, en sustitución de la pequeña iglesia que se encontraba en ese lugar destruida a causa del terremoto de 1641. Fue dedicada a Santa Ana madre de la virgen María. Es una Iglesia de planta rectangular constituida por 3 naves: una central y dos menores a cada lado, separadas por arcadas apoyadas en una serie de columnas.

 

A esta Iglesia iba Bolívar con sus padres a misa. Y en ella reposaron sus restos mortales, junto a los de sus padres, esposa y hermanas, desde 1842 hasta 1876, año en el que fueron trasladados definitivamente al Panteón Nacional. Hoy en día, en la misma capilla donde fue bautizado, podemos apreciar el conjunto escultórico funerario de sus familiares.

 

 

Los primeros estudios formales de Bolívar: la Casa de las Primeras Letras “Simón Rodríguez”

 

A mediados del siglo XVII, en una casa ubicada a pocas cuadras de la entonces plaza Mayor de Caracas, hoy plaza Bolívar, se instaló la primera sede de las Escuelas Públicas de Primeras Letras y Latinidad. Y fue allí, donde dictaba clases Simón Rodríguez, donde, desde 1793 hasta 1795, fue educado el niño Simón Bolívar. Hoy en día se conoce como la Casa de Las Primeras Letras, en el Bulevar Panteón, de Veroes a Jesuítas.

 

 

Esta edificación es de tipología residencial unifamiliar de una sola planta, típica de la época, con una fachada con grandes ventanales y un patio interior rodeado por las diferentes habitaciones.  Durante la visita se podrán ver varios documentos vinculados al ejercicio docente de Rodríguez, entre ellos un facsímil del listado de discípulos del maestro en el año 1793, en el que se puede leer claramente el nombre del futuro Libertador: Simón Bolívar, además de algunos fragmentos de cartas entre el Libertador y su maestro.

 

La casa de Simón y María Teresa en Caracas: Casa del Vínculo y del Retorno

 

La Casa del Vínculo y del Retorno, fue donde vivió Bolívar cuando llegó de Madrid en julio de 1802,  con su esposa María Teresa Rodríguez del Toro. Compartieron este hogar los recién casados hasta la muerte de ella sólo ocho meses después.

 

 

Es una casa de dos plantas de mediados del siglo XVIII, ubicada en la esquina de Las Gradillas, una de las esquinas de la Plaza Bolívar (como dijimos la entonces Plaza Mayor). La casa era propiedad de Juan Jerez de Aristigueta, quien era primo y padrino de Simón Bolívar, y luego fue heredada por este. 

 

Después de la muerte de su esposa y de sus viajes por Europa, a esta casa llegó Bolívar años después, en 1807, y desde allí iniciaría sus acciones conspirativas contra el poder español. Fue en esta casa también cuando, hacia 1810, en uno de sus viajes a Venezuela, Francisco de Miranda se hospedó y llevó adelante la primera reunión de la Sociedad Patriótica, una asociación revolucionaria fundada por él a raíz de la Declaración de Independencia del 19 de abril de 1810. Cerca de la casa funcionó la imprenta donde se imprimió el Acta de la Independencia en 1811.

 

Entre 1813 y 1821, Bolívar se alojó varias veces en esta casa, en medio de las idas y venidas de la Guerra de Independencia tanto de Venezuela como el resto de las naciones que liberó. En enero de 1827, Bolívar regresa por última vez a Caracas, se aloja en su casa de Las Gradillas, y recibe las manifestaciones de alegría, de respeto y admiración de los caraqueños, y entonces sueña con vivir de nuevo en su ciudad natal, pero eso ya no pudo ser porque murió el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta, Colombia.

 

Primeros pasos de Bolívar para la Independencia de Venezuela, reuniones de la Sociedad Patriótica: Casa Museo Cuadra de Bolívar

 

Ubicada al sur de Caracas, entre las esquinas de Piedras y Bárcenas en lo que para ese entonces se consideraba las afueras de la ciudad, muy cerca del río Guaire, se encuentra la Cuadra de Bolívar, adquirida por Juan Vicente Bolívar y Ponte, padre de Simón Bolívar en 1750, y donde trascurrió su niñez. Se llamó la Cuadra Bolívar, porque allí se "aposentaban las monturas de la familia" y fue punto obligado de parada de los caballos y carretas venidas de los valles del Tuy y de la Hacienda de los Bolívar en San Mateo.

 

 

En el año de 1792 a raíz de la muerte de su madre, Simón Bolívar hereda la propiedad. Por lo apartado del lugar, a partir de 1808 en ella se celebran las reuniones clandestinas de la Sociedad Patriótica  en contra de la autoridad de la Corona de España y en las que se hablaba de los cambios a que se aspiraba para el futuro del país. Temas como la constitución de la Junta Suprema fueron discutidos por Simón Bolívar y su hermano Juan Vicente, el Marqués del Toro, y otros ilustres personajes en este emblemático espacio.

 

Primero años de la lucha por la Independencia: La Capilla de Santa Rosa de Lima

 

Tal vez ningún otro sitio de la ciudad concentra tanta historia como esta sala dentro del Palacio Municipal conocida como la capilla Santa Rosa de Lima. y por supuesto, por allí pasó nuestro Simón.

 

 

En este lugar se ofició misa cuando la antigua casa fue convertida en seminario en 1673, fue el lugar donde se graduaron los egresados de la Real y Pontificia Universidad de Caracas (la primera de la ciudad, en 1725, que luego vendría a ser la Universidad Central de Venezuela, todavía en funcionamiento, y en la que yo me gradúe años después). Es en esta Capilla donde los representantes o diputados de las siete provincias de Venezuela pertenecientes a la antigua Capitanía General de Venezuela (Caracas, Barquisimeto, Cumaná, Barcelona, Mérida, Margarita y Trujillo) firmarán el Acta de Independencia el 5 de julio de 1811 haciendo efectiva la separación de la Corona española y estableciendo una nueva nación: Venezuela.

 

Aunque Bolívar no participó en la firma del Acta por no ser diputado de ninguna de esas provincias, participó activamente en las discusiones llevadas a cabo en esta Capilla, en el marco de las reuniones de la Junta presidida por Francisco de Miranda, y se dice que en la noche del 4 al 5 de julio hizo su primer discurso político, concluyendo son la célebre frase: “…300 años de calma ¿no bastan?”.

 

En la entrada de la Capilla podemos observar una placa conmemorativa de mármol que dice: “El 5 de julio de 1811 declaró aquí la Independencia de Venezuela. La patria morirá con el último venezolano”. Y el cronista Juan Montenegro llamó a este recinto "El Altar de la Patria".

 

 

El interior de la capilla fue restaurado siguiendo el cuadro pintado por Juan Lovera en 1838 titulado “5 de julio de 1811”, y se aprecia que son muy parecidas. La Capilla exhibe este cuadro y el otro más famoso de este autor “19 de abril de 1810” así como de otros artistas como Martin Tovar y Tovar relacionados con la declaración de independencia y los personajes que en ella participaron. Se exhibe además el estandarte de Pizarro que el Mariscal Ayacucho regalara al Libertador; una colección de imágenes coloniales de la historia de Caracas, y un arca de madera que contiene las actas originales del Ayuntamiento del día en que se acordó y declaró la Independencia de Venezuela el 19 de abril de 1810 (en el libro abierto se distingue claramente la firma de Vicente Emparan).

 

 

Primero años de la lucha por la Independencia: La Torreta de la Plaza de San Jacinto

 

La Plaza de San Jacinto también conocido como Plaza El Venezolano es uno de los sitios más antiguos de la ciudad de Caracas, remontándose sus orígenes al año 1595 cuando allí se estableció el Convento de San Jacinto por parte de los Dominicos. Rodeada de importantes edificaciones coloniales, como el Museo Bolivariano y la Casa Natal del Libertador, esta plaza formaba parte de aquel convento hasta que en el año 1660 los Dominicos fueron obligados a abandonar el lugar, pasando a ser administrada por el gobierno provincial de aquellos tiempos.

 

 

 

En el año 1802 se inauguró en ella un Reloj de Sol realizado en mármol a instancias de Alejandro Humboldt y en el año 1809 el lugar fue convertido en un mercado. En 1812 un devastador terremoto destruye casi por completo la antigua edificación del Convento de San Jacinto quedando en pie solamente la Torreta, que sobrevivió hasta nuestros días y ha sido recientemente restaurada.

 

 

En esta Plaza, luego del terrible terremoto de 1812, fue donde Simón Bolívar exclamó: "Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca...", ya que en ese año ya se libraba la guerra de independencia de Venezuela y para los representantes de la iglesia el terremoto era el castigo divino por tal afrenta. 

 

Su última visita a Caracas: la Quinta Anauco

 

En la urbanización San Bernardino se encuentra la Quinta Anauco, propiedad en tiempos de Bolívar de Francisco Rodríguez del Toro e Ibarra, general de división del ejército republicano y firmante del Acta de la Independencia, mejor conocido por la historia como el Marqués del Toro (que además era primo de su fallecida esposa María Teresa Rodríguez del Toro).

 

 

Cuando el Libertador Simón Bolívar estuvo en Caracas de enero a julio de 1827, se alojó varias veces en esa mansión campestre. Allí se le ofreció el 14 de enero de ese año un gran baile en su honor, y en esa residencia pasó los últimos días y la última noche en Caracas, entre el 2 y el 6 de julio de 1827, antes de salir por La Guaira el 5 de julio en dirección a Colombia, para no regresar jamás a la Patria. Esta casona del estilo clásico colonial, alberga hoy el Museo de Arte Colonial de Caracas.

 

Muerte y reposo final del Libertador: El Panteón Nacional y el Mausoleo del Libertador

 

Simón Bolívar falleció el 17 de diciembre de 1830, a los 47 años de edad, en la Quinta de San Pedro Alejandrino, en Santa Marta, Colombia. “A la una y tres minutos de la tarde murió el sol de Colombia”, rezó el comunicado oficial.

 

Los restos mortales de Bolívar recibieron cristiana sepultura en el altar mayor de la catedral de Santa Marta y allí permanecieron hasta el 22 de noviembre de 1842, cuando fueron exhumados para trasladarlos a Venezuela, cumpliéndose así el mandato de su testamento. Sus restos llegaron a Caracas el 16 de diciembre de 1842 en medio de una gran conmemoración oficial y fueron inhumados en la cripta de la Santísima Trinidad de la Catedral de Caracas, en la capilla de la familia Bolívar, que guarda las cenizas de sus padres, de su esposa María Teresa Rodríguez del Toro y de sus dos hermanas. Allí permanecieron hasta su traslado al Panteón Nacional, el 28 de octubre de 1876, durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco.

 

 

 

El Panteón Nacional ubicado en la parroquia Altagracia de Caracas en la antigua iglesia de la Santísima Trinidad de Caracas (construida entre 1744 y 1780). A esta Iglesia fue llevado Bolívar tres meses después de su nacimiento por sus familiares, y 8 años después realizó la primera comunión; 36 años después visita sus ruinas por última vez, y 49 años más tarde sus restos mortales llegaron a la misma convertida en Panteón Nacional en 1874 por decreto de Guzmán Blanco, con el objeto de conservar los restos de los Próceres de la Independencia y de las personas eminentes de ña historia. 

 

Existía además otro motivo para escoger este templo: a su regreso desde Santa Marta, en 1842, los restos del Libertador Simón Bolívar fueron depositados temporalmente en esa iglesia. Estos fueron colocados en un sarcófago de madera con revestimientos de plata y oro, de estilo neogótico. Se trasladó asimismo desde la catedral la estatua del Libertador hecha en 1842 por el escultor italiano Pietro Tenerani para presidir la tumba. El sarcófago y la estatua fueron ubicados en el espacio que correspondía al presbítero de la iglesia, es decir, en el lugar del altar.

 

 

 

En el año 2012 se añadió a este Panteón una estructura moderna, conectada desde el interior, a la que se trasladó el conjunto funerario del Libertador, es el Mausoleo del Libertador, donde se ubica ahora el conjunto funerario del Libertador.

 

 

 

Igualmente presidido por la antigua escultura de Terenani, delante del sarcófago se exhibe una de las seis espadas de Bolívar, obsequio de la municipalidad de Lima, después del triunfo de las batallas de Junín y Ayacucho, en 1824. Una guardia de honor le rinde honores permanentemente.

 

 

 

Y así concluimos este histórico recorrido, en el que podemos conocer la Caracas históricas a través de las huellas del Libertador. Finalizamos con la Plaza Bolivar de Caracas (en cada ciudad o pueblo de Venezuela hay una Plaza Bolívar, y en muchísimas ciudades del mundo también), donde todos los días los caraqueños pasan a su saludo y elevan la vista para saludar al Padre de la Patria. Bueno, yo por lo menos lo hago.

 

Si algún día llegan a visitar mi ciudad, les recomiendo que hagan esta ruta que les sugiero, porque no los va a defraudar. O me escriben, que yo gustosamente los acompaño.

 

 

 

 

 

 

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