“Dale limosna, mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser, ciego en Granada”.


Francisco de Icaza escribió estas palabras dedicadas a Granada, la ciudad natal de su esposa. Antigua capital del Reino Nazarí de Granada, está considerada una de las ciudades más bellas de España. “Si tuviéramos que visitar una sola ciudad en España, esa debería ser Granada”, escribió Ernest Hemingway. Y cuanta verdad encierran sus palabras. Tiene mucho que ofrecer a los viajeros, pues la mezcla de las culturas cristiana, musulmana y judía que convivieron en ella durante cientos de años, dejaron su marca en la esencia de la ciudad y sus monumentos. “Granada está indefensa ante la gente; pues ante los halagos nada ni nadie tiene manera de defenderse” (Federico García Lorca).


Viajeros desde tiempos antiguos ya quedaron enamorados de ella, como el norteamericano Washington Irving, que después de haber vivido en La Alhambra varios meses escribió sus Cuentos de la Alhambra (1832), para que el mundo se sorprendiera de un lugar lleno de historias y leyendas, de un pasado de gloria y riquezas, “de bárbara magnificencia: “Jamás en mi vida habité un lugar más delicioso que este y nunca podré encontrar otro que se iguale”.


Estuvimos en Granada, visitamos La Alhambra, caminamos sus calles y barrios, experimentamos el atardecer más bello de España y volvimos deseando regresar. Te cuento mi ruta por esta bella ciudad, la tercera más visitada de España, acompañada de los hermosos versos y pensamientos que le han dedicado personajes famosos desde el s. XIX y mucho antes, como Isabel La Católica: “Esta ciudad, que la tengo en más que a mi vida”

Ruta por La Alhambra y los jardines

“No sé si llame cielo a esta tierra que piso, si esto de abajo es el paraíso ¿Qué será la Alhambra, cielo?”. Lope de Vega.


Toda visita a Granda debe empezar por La Alhambra para conocer la historia de la ciudad y su importante legado nazarí. La Alhambra reúne detrás de sus murallas una fortaleza militar y un complejo palaciego con salones y jardines, donde vivían los reyes musulmanes nazaríes del reino de Granada. Un sueño al más puro estilo de los cuentos de las mil y una noches. Pensada para mostrar el poder de la dinastía nazarí, que reino durante cientos de años en Granada, todo está pensado para que los visitantes se rindan ante ella. La visita incluye los Palacios Nazaríes, la Alcazaba, el Palacio de Carlos V, el Palacio de El Partal, y el Palacio y los jardines del Generalife. Todo el recorrido te llevará por lo menos 3 horas. Recuerda comprar las entradas con mucha anticipación y visitar los dos post que he dedicado especialmente a La Alhambra para que la conozcas mucho más.


Ruta desde la Catedral

“Las lágrimas me subían a los ojos, y no eran lágrimas de pesar ni de alegría, eran de plenitud de vida silenciosa y oculta por estar en Granada” Miguel de Unamuno.


La Catedral de Granada se ubica casi en el centro histórico de la ciudad, el lugar perfecto para iniciar un recorrido. Visita imprescindible, fue mandada a construir por los Reyes Católicos en 1501 como símbolo de la conquista de la ciudad y del triunfo del cristianismo, en el mismo lugar que ocupaba la Mezquita Mayor.

A un lado de la Catedral, la Capilla Real. En el interior, en el centro del crucero los hermosos mausoleos tallados en mármol de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, y de su hija heredera Juana La Loca y su marido Felipe El Hermoso. Desde allí se accede a la cripta donde están los féretros donde se conservan los cuerpos y del nieto Miguel que murió a los dos años y estaba destinado a heredar los reinos de Castilla, Aragón y Portugal. La Sacristía sirve de Museo donde se conservan objetos personales Isabel, entre ellos su corona, su cetro, así como la espada de Fernando. Otros objetos se exponen como el arca donde guardaba sus reliquias y su hermoso misal. En las paredes, la colección personal de Isabel de pinturas religiosas de artistas flamencos. (No se pueden hacer fotografías pero es una visita imprescindible).


Saliendo de la Capilla Real nos encontramos con la Madraza, de la palabra árabe “medersa”, que significa escuela o universidad ya que fue la primera universidad con la que contó Granada, inaugurada en 1349 por el rey nazarí Yusuf I de Granada. Aunque pareciera un edificio sencillo, el interior, bellamente decorado, se puede visitar.


En las calles que salen de la Catedral nos encontramos tiendas que ofrecen gran variedad de tés y especies, al peso como en los mercados árabes, y la Alcaicería, una callejuela que hace siglos era el zoco o mercado de la seda, y hoy conserva su carácter de zoco artesano y es un buen lugar para comprar recuerdos de Granada. Podemos acercarnos por esta zona comercial de la calle Zacatín en dirección a la bella plaza de Isabel La Católica, que escucha atentamente las explicaciones de Cristóbal Colón a sus pies.

Otros lugares que podemos visitar son el Corral del Carbón, ejemplo de la arquitectura andalusí, una antigua alhóndiga de 1336 donde se alojaban los comerciantes y sus mercancías que llegaban a la ciudad para el mercado; y la Basílica de San Juan de Dios, auténtica joya del arte barroco del s. XVIII.


Ruta desde la Plaza Nueva

“Granada emociona hasta deshacer y fundir todos los sentidos” Henri Matisse.


Desde la Plaza de Isabel La Católica llegamos por la calle Elvira a la Plaza Nueva, una ruta donde se concentran cafeterías restaurantes, desde donde salen todas las visitas guiadas y los autobuses turísticos. En ella puedes visitar la Real Cancillería y la Iglesia de Santa Ana, cuya decoración conjuga el arte mudéjar y del renacimiento. Desde esta Plaza llegas a la calle Calderería y su entorno, callecitas donde venden recuerdos orientales, encuentras muchas teterías para probar el té servido al estilo árabe sentado entre cojines, acompañado de dulces árabes. Puedes hacerte un tatuaje con henna.


Ruta por la Carrera del Darro y el Paseo de Los Tristes

«Por el agua de Granada, sólo reman los suspiros». Federico García Lorca.


Desde la Plaza Nueva podemos empezar a recorrer estos dos populares paseos, nombres con los que se conoce popularmente al Paseo del Padre Majón, calle empedrada paralela al Río Darro a los pies de la Alhambra, elegida varias veces como una de las calles más bonitas del mundo.


Nos encontraremos una de las entradas a la Alhambra, antiguas iglesias, monasterios y palacios, muchos de ellos hoy convertidos en hoteles y restaurantes, muchas tiendas e incluso El Bañuelo, el “hamman” o baño público árabe del s.XII. También está aquí el Museo Arqueológico cuyo edificio es un palacio del s. XVI. Las calles que desembocan en el paseo nos conducen al barrio árabe del Albaicín y en la parte más alta al barrio gitano del Sacromonte. El atardecer en esta zona es también muy especial y es el lugar perfecto para ver toda La Alhambra iluminada de noche.


Ruta desde el Albaicín

«En ninguna parte del mundo suena el paisaje como en Granada». Manuel de Falla


Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, es el conocido barrio árabe de Granada, uno de los barrios más antiguos de Europa, con más de mil años de antigüedad y lleno de callejones, placitas, rincones encantadores, ideal para caminar y disfrutar de sus raíces árabes. Puedes subir en autobús hasta lo más alto, y bajar recorriendo sus calles. Sus casas destacan por la construcción típica con huerto y jardín muchas con fuentes, a las que se llama Cármenes, y que hoy son el centro de la actividad turística, muchas son bares y restaurantes, fundaciones y centros culturales.


En el Albaicín destacan el Palacio de Dar–al–Horra, donde vivió la madre de Boabdil después de que su marido la repudiase para casarse con una cristiana; el Monasterio de Santa Isabel la Real, preciosa muestra del legado andalusí y de la mezcla de culturas (no olvides comprar los dulces que hacen y venden las monjitas); y, el Monasterio de la Cartuja que se construyó a partir de 1506 sobre un antiguo cármen árabe.


Aquí encontrarás el famoso Mirador de San Nicolás. El atardecer desde aquí, donde se divisan los techos del Albaicín, toda la Alhambra y la Sierra Nevada en el fondo, ha sido elegido muchas veces como el mejor de España. El mismo Presidente de los Estados Unidos Bill Clinton pudo ser testigo en una de sus visitas a España y dijo: “Granada, la puesta de sol más bella del mundo”.


Ruta desde el Sacromonte

“Granada, más deslumbrante que la flor, más sabrosa que la fruta de la que toma su nombre, parece una virgen tumbada al sol” Alejandro Dumas.


El origen del Sacromonte se remonta a principios del siglo XVI, cuando la población judía y musulmana abandonó Granada tras el decreto de expulsión firmado por los Reyes Católicos. La ciudad quedó prácticamente despoblada y el Albaicín perdió gran parte de su población. Para hacer frente a esta sangría demográfica, se permitió el asentamiento de gitanos llegados de todas partes de Europa. Así, el barrio se llenó de gente humilde, artistas y bohemios que comenzaron a construir viviendas en la roca, dando lugar a las cuevas del Sacromonte en el s. XVIII. Hoy en día muchas de esas cuevas sirven de escenario para espectáculos de flamenco y albergan el Museo de las Cuevas del Sacromonte. En lo más alto, la Abadía del Sacromonte, donde se guardan las reliquias del patrón de la ciudad, San Cecilio, y la imagen del Cristo de los Gitanos (una de las más veneradas de la Semana Santa).


Ruta desde el Realejo

“Granada es el tesoro más preciado de España, una despensa de sabores, de olores y de pasión” Víctor Hugo.


Bajamos desde La Alhambra hacia El Carmen de los Mártires, uno de los jardines más románticos de Granada, donde San Juan de la Cruz escribió los versos de La noche oscura del alma, y las Torres Bermejas, más antiguas que La Alhambra, para llegar al antiguo barrio judío del Realejo, al que los musulmanes llamaban Garnata al-Yahud (Granada de los Judíos). Es otro de los barrios típicos por donde pasear en Granada, entre calles estrechas y acercándonos hasta la Placeta de la Puerta del Sol, un bonito mirador que conserva su viejo lavadero, y el Campo del Príncipe, plaza presidida por el Cristo de los Favores, imagen muy venerada y con fama de milagrosa. En los alrededores del Campo del Príncipe la iglesia de Santo Domingo, la Casa de los Tiros, en cuyo torreón se asoman unos mosquetes y que es la sede Museo de Historia de Granada, y el Convento de las Comendadoras de Santiago, el más antiguo de la ciudad, con un hermoso retablo barroco y los exquisitos dulces que preparan y venden las monjas.


De tapeo por Granada

“Todo curioso viajero guarda a Granada en su corazón, aún sin haberla visitado” William Shakespeare.


Entre visita y visita a monumentos, subir y bajar calles estrechas, no nos olvidemos de tapear. Cada cerveza o copa de vino vendrá acompañada de su correspondiente “tapa”, pudiendo elegir de varias clases y de buen tamaño, por lo que tomando dos o tres bebidas podrás hacer una comida completa fácilmente. Las principales zonas para tapear las encuentras en la zona de la Catedral, calle Elvira y Plaza Nueva, el Albaicín y el Paseo de los Tristes, el Realejo y el Campo del Príncipe. También puedes asistir a un tablao flamenco, sobre todo en la zona del Sacramonte, una experiencia que marcará tus recuerdos de la ciudad. A mí me falto tiempo, pero estoy segura que la próxima vez asistiré a uno. No te olvides de probar el dulce típico, los Piononos, un bizcocho relleno cubierto de caramelo.


Y así nos despedimos de Granada, una ciudad que nos enamoró. La Alhambra es maravillosa, no me canso de describirla a mis amistades que no han tenido la dicha de ir. Para terminar dos frases más dedicadas a la ciudad que sirven para resumir lo que siento después de estar allí:

“La verdad, señora, empiezo a pensar que hay un placer todavía mayor que el de ver Granada. Y es el de volverla a ver”. Alejandro Dumas

“Granada es un tesoro y permanecerá en mi mente como el más bello recuerdo por mucho tiempo”. Michelle Obama.


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