Visitando Plymouth en Massachussets… o cómo no nos contaron la historia completa


Aprovechando nuestro viaje por la costa este de los Estados Unidos, dedicamos un día a recorrer desde Boston la costa de Massachussets con una parada en el histórico pueblo de Plymouth, considerada la cuna de los Estados Unidos.


El 9 de noviembre de 1620 llegó a la costa de Massachussets el barco Mayflower. Había salido del puerto de Plymouth en Inglaterra el 6 de septiembre con 102 peregrinos a bordo además de la tripulación. La mayoría de ellos eran puritanos y venían huyendo de las persecuciones religiosas por sus diferencias con la Iglesia anglicana. Los peregrinos buscaban crear una nueva Jerusalén y purificar así la religión de los males que la aquejaban.


En el mismo lugar donde desembarcaron fundaron la colonia de Plymouth. Construyeron sus casas, sembraron y cosecharon la tierra con la ayuda de los miembros de la tribu que encontraron, los Wampanoag, empezaron a colonizar el territorio. Y allí comenzó la historia de los Estados Unidos. ¡Un momento! Lo que narran muchos libros de historia, películas, tradiciones, no es como nos lo cuentan. Ese día de 1620 no comienza la historia de los Estados Unidos, de un plumazo los ingleses han borrado lo que sucedió durante los 100 años antes, desde 1513 cuando Ponce de Leon inició en Florida la conquista española. Nunca más cierto que la historia la escriben los vencedores, aunque sea 300 años después.


Plymouth es uno de los primeros asentamientos continuamente habitado de los Estados Unidos, y no el primero como muchos piensan, honor que le corresponde a St. Agustine en Florida Central, fundada por españoles. Más famosa y conocida es la tradición que señala que en este lugar se celebró un año después de la llegada, la primera fiesta de acción de gracias o Thanksgiving, por haber sobrevivido al viaje y, una vez en el Nuevo Mundo, al hambre, al frío y al resto de problemas con que se habían encontrado, y compartiendo los peregrinos su comida con la tribu Wampanoag, quienes los ayudaron a establecerse. Tampoco es del todo cierto, porque ya los españoles habían hecho lo mismo muchos años antes, clebrando con los indios Saturiwa en la Florida, pero ya les contare todo esto en futuros post.



Pero estamos en Plymouth, y vamos a conocerlo. Plymouth se encuentra a 65 Km de Boston. Su reclamo histórico hace que sea visitada por más de un millón de turistas al año y está muy bien preparada para los visitantes. Es un encantador pueblo pesquero, con pequeñas avenidas costeras, llenas de restaurantes, casas antiguas, tiendas de souvenirs y acogedores hotelitos.


Iniciamos nuestro recorrido en la famosa Plymouth Rock. Rodeada por un edificio abierto que la protege, es considerada la piedra que marca el lugar donde desembarcaron por primera vez los peregrinos del Mayflower con William Bradford a la cabeza y sobre la cual posaron sus pies. Es un lugar honrado por el pueblo estadounidense, considerada una prueba de la fe y el coraje de los fundadores de la primera colonia de Nueva Inglaterra en 1620, y ya las crónicas se refieren a ella desde 1700.


Desde aquí es visible el Mayflower II, una réplica del Mayflower original, que recrea fielmente todos los detalles de la embarcación y de la vida a bordo durante la travesía, conforme a las narraciones de la época. Se puede visitar por dentro.


Y por supuesto, muy al estilo de los parques temáticos que tanto les gustan, nos encontramos con la Plymouth Plantation donde, pagando previamente, puedes recorrer una exhibición que nos enseña cómo era la colonia inglesa original y el poblado de los indios Wampanoag. Incluye representaciones teatrales con la narración de la historia y que enseñan el modo de vida de aquella época.


Seguimos nuestro paseo por el Pilgrim Memorial State Park que bordea el puerto de Plymouth. En lo alto de Cole’s Hill se encuentran varios monumentos como la estatua de Massasoit, el líder de los nativos Wampanoang que lideró una federación de nativos dispuesta a colaborar con los colonos, o el monumento en forma de sarcófago donde descansan restos de los primeros peregrinos europeos, encontrados en 1735 tras quedar al descubierto en el cementerio a causa de unas fuertes lluvias.