Descubriendo lugares secretos en Florida: el Museo de Dalí en St. Petersburgo



La mayor colección del arte de Salvador Dalí fuera de España se encuentra en Florida. ¿Nunca lo imaginaste verdad? Como yo, seguramente creías que sólo había playas, parques temáticos y shopping. Pero hay mucho más. Y así descubrimos esta joya, porque fue un descubrimiento, el Dalí Museum. Se encuentra en la ciudad costera de St. Petersburgo, a pocos minutos de Tampa. Hasta allí nos fuimos en plan sábado cultural


De cómo llegó Dalí a Florida


El actual edificio del Dalí Museum abrió sus puertas en el año 2011 y recibe anualmente alrededor de 200.000 turistas de todas partes del mundo y es una parada esencial para los estudiosos de la obra de Dalí.


Sus obras provienen de la colección privada de una pareja de Ohio, Albert Reynolds y Eleanor Morse (él era el magnate del plástico en esa ciudad). Compraron su primera pintura de Dalí en 1943 después de asistir a una retrospectiva del autor en el Museo de Arte de Cleveland, titulada “Araña de la noche… esperanza”. La compra marcó el inicio de una relación de patronazgo y amistad de cuarenta años con Dalí y resultó en una exhaustiva colección de pinturas del artista. La pareja se enamoró tanto de sus creaciones que eventualmente se hicieron amigos de Dalí y su esposa, Gala durante los años que vivieron en los Estados Unidos, donde llegaron huyendo de la segunda guerra mundial (vivieron en este país ocho años).


Hasta 1971 las obras se exhibieron en su residencia privada en Cleveland. Ese mismo año la pareja de esposos abrió un museo adyacente a su oficina en Beachwood, Ohio, y la inauguración de apertura fue presidida por el mismo Dalí. Al final de la década y con un abrumador número de visitantes los Morse decidieron buscar una nueva ubicación para su colección, pero ningún gran museo se decidía a aceptar la donación de las obras de un artista considerado “un loco catalán”. Tras una búsqueda que llamó la atención de un grupo de emprendedores visionarios de St. Petersburgo, se eligió una bodega marítima abandonada en la costa de la ciudad que fue rehabilitada para alojar la obra de Dalí. El museo abrió sus puertas el 10 de marzo de 1982. Todo se hizo con donaciones voluntarias. En el 2011 se inauguró la sede actual.


Nuestra visita


Por la autopista interestatal 4 que saliendo de Orlando atraviesa la ciudad de Tampa, llegamos a St. Petersburgo, ciudad costera del Golfo de México famosa por sus playas y atardeceres. Siguiendo el paseo marítimo de la ciudad, y frente a una bahía llena de embarcaciones de paseo, encontramos el bello edificio del Dalí Museum, que según leímos ha sido nombrado como “uno de los edificios que hay que visitar antes de morir” (AOL Travel). Fue diseñado por la firma arquitectónica HOK con tres pisos de altura y su exterior consta de un rectángulo de cemento, con paredes diseñadas para resistir los recurrentes huracanes de la zona, y una burbuja “geodésica” llamada “Enigma” que tiene 75 pies de alto y está formada por 1062 triángulos de cristal.


Antes de entrar al Museo, hicimos un recorrido por los alrededores del edificio, para observar mejor su diseño, porque se ve distinto por cada lado.


También llegamos a los jardines, donde también han colocado algunas obras de Dalí, como una escultura de sus famosos bigotes, que es el centro de atención de los visitantes.


Y entramos al Museo. Lo primero que te encuentras en una escalera para acceder a los pisos superiores, y que forma parte de la simbología de la obra de Dalí: su obsesión con las espirales y la estructura de la molécula del ADN. Al recorrer las salas, vemos como los grandes ventanales permiten la entrada de la luz natural del sol, pero nos cuentan que los rayos ultravioletas son filtrados por los cristales, dentro de los estándares mundiales de conservación de obras de arte.