De aniversario en Dubái: itinerario para verlo todo en 5 días


Dubái y Abu Dabi son dos de los siete emiratos que componen los Emiratos Árabes Unidos, en la costa del Golfo Pérsico, rodeadas por el desierto de Arabia. Dubái, la ciudad más famosa y visitada, se ha vuelto muy popular, aprovechando el impulso que le han dado en los últimos años como destino turístico, ya sea para pasar varios días o para aprovechar las escalas que allí hacen los vuelos intercontinentales que van o vienen de Asia y África. Abu Dabi, capital de los Emiratos, se pude visitar fácilmente desde Dubái, aprovechando alguna de las muchas excursiones que te llevan sin complicarte la vida. Te cuento nuestro itinerario de cinco días, para que puedas tener una idea de todo lo que puedes ver y así aprovechar al máximo tu visita.


Día 1. Los contrastes de Dubái


El primer día lo dedicamos a conocer los contrastes de esta moderna y a la vez antigua ciudad. Lo mejor es tomar una de las muchas excursiones disponibles porque las distancias son muy largas y, si hace calor, puede ser muy sofocante y cansado.


Empezamos el día en el Zoco Madinat Jumeirah, un complejo hotelero y comercial diseñado al estilo de los zocos o mercado árabes, con tiendas y restaurantes e incluso la posibilidad de dar un paseo en un Abra o barco tradicional por los canales que lo rodean. Desde este lugar se pueden disfrutar unas vistas muy bonitas del Burj Al Arab, con su original forma de vela, único hotel del mundo con 7 estrellas construido sobre su propia isla artificial. El acceso se hace mediante un puente privado y en su azotea tiene un helipuerto y la pista de tenis más alta del mundo. Para entrar a éste, solo lo puedes hacer si estas alojado o si tienes reserva en alguno de sus restaurantes.

Continuamos recorriendo Palm Jumeirah, una isla artificial construida en medio del mar con forma de palmera gigante sobre la que se encuentran hoteles y viviendas particulares de lujo. Al final de la avenida central, lo que vendría a ser el tallo de la palmera, se llega unas pequeñas playas con su paseo y restaurantes y tiendas de marca. Al otro lado del mar se puede ver la silueta del Hotel Atlantis The Palm, uno de los hoteles emblemáticos de Dubái, igual al del Bahamas.


Desde aquí ya seguimos para conocer la parte antigua de Dubái, la aldea tradicional que existía antes de que empezara el boom de la construcción. Al-Fahidi es la zona más antigua y tradicional de Dubái, cuando los nómadas beduinos se asentaron en las orillas de un arroyo y se dedicaron a la pesca y al comercio de perlas. Los edificios, fieles a la arquitectura original conservan el color y el ambiente de una vieja Dubái, hoy galerías de arte, tiendas y teterías. Hay varios museos entre ellos los que conservan las viviendas y tradicionales y el Museo de Dubái, emplazado en una gran muralla construida en 1787 para proteger la ciudad de las tropas invasoras: la Fortaleza Al Fahidi. Cabe mencionar que este fuerte es la edificación más antigua de Dubái.


También se encuentra en esta zona la la Mezquita Jumeirah, la más importante de Dubái, la única que puede ser visitada por personas que no practiquen el Islam, con una impresionante arquitectura y donde nuestro guía nos hizo una breve explicación sobre los fundamentos y tradiciones del Islam, en especial como se desarrollan los cinco rezos obligatorios para todo musulmán.


Tomamos ahora un Abra, la barca tradicional para cruzar al otro lado del Dubái Creek para llegar a Deira, otra zona del antiguo casco de Dubái. Es famosa por sus zocos tradicionales (mercados), como el Deira Gold Souk, reconocido como el mayor bazar de oro del mundo, y el Deira Spice Souk que vende todas las especias imaginables, con puestos repletos de bolsas de incienso, comino, pimentón, azafrán, zumaque y tomillo, así como la fragante madera de oud, agua de rosas e incienso.


Seguimos recorriendo la ciudad, ya en vehículo al abrigo del aire acondicionado, y paseamos frente a The Dubai Frame, un moderno edificio con forma de marco de fotos que enmarca de un lado el Dubái tradicional y del otro los rascacielos del Dubái moderno. Tiene un mirador a 150 metros de altura donde disfrutar de las vistas. El suelo del mirador es transparente para hacerlo más impresionante. Terminamos esta parte del recorrido en la Dubai Marina y el paseo Dubai Marina Walk, el puerto deportivo más grande del mundo después del que hay en Marina del Rey, California. Está rodeado de más de 200 rascacielos, muchos de ellos apartamentos de lujo. Puedes ver el atardecer tranquilamente mientras cenas en uno de sus muchos restaurantes.


Día 2 Día Marmol: en la mañana mar y en la tarde mall (edificio más alto del mundo incluido)


La mañana del segundo día la podemos dedicar para ir a las playas. La playa pública más famosa es Jumeirah Beach pero muchas otras, además de la nueva zona conocida como La Mer, un paseo marítimo donde encontrarás muchos restaurantes y cafés con terrazas frente al mar desde donde puedes acceder a una playa pública con todos los servicios o ir a un parque acuático con toboganes y piscinas. Desde toda la zona de las playas puedes disfrutar de una gran vista del sky line de Dubái y del Burj Khalifa en la distancia. Aunque Emiratos Árabes Unidos es un país musulmán con unas normas bastante estrictas, puedes bañarte en bikini en estas playas públicas.


Dedicaremos la tarde para ir al Dubai Mall, el que dicen es el centro comercial más grande del mundo con 1200 tiendas para todos los gustos y presupuestos. Todas las marcas del mundo están aquí presentes. Aquí se encuentran las Fuentes de Dubái, donde cada día, al caer la tarde, hay un espectáculo de agua, luces y música que se repite cada 30 minutos. Es el espectáculo de fuentes más grande del mundo, a los pies del Burj Khalifa. Fueron diseñadas por la misma compañía que creó las del Hotel Bellagio en Las Vegas. El centro comercial también tiene cines, una pista de hielo, una pista de karts y un simulador de vuelo, además de un acuario y un zoo submarino. Lo mejor es sentarse a ver pasar a los turistas pero también a los jeques y sus familias cargados de bolsas.


Desde el Dubai Mall se accede a la entrada para visitantes del Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo. 800 metros de altura que se divisan desde casi cualquier lugar a 100 kilómetros de distancia, por encima de las nubes. Aunque no se puede llegar hasta la cima para disfrutar de las vistas, se puede llegar al mirador más alto del mundo, ubicado en la planta 148 a 555 metros de altura, el más caro unos 90 $, o el de la planta 124 más económico 30$. Las vistas impactan mucho porque puedes apreciar como Dubái está construida en medio del desierto. Si tienes suerte, puedes ver desde las alturas el espectáculo de las fuentes ya que la música suena allí también. Las entradas es mejor adquirirlas previamente en su página web para asegurarnos que no nos quedemos fuera.


Día 3 Nos vamos al desierto


Hoy dedicamos la mañana a descansar y pasear por la zona de Dubái donde está nuestro hotel. En la tarde nos viene a recoger la excursión que contratamos para ir al desierto. Después de una hora más o menos de trayecto ya empezamos a estar rodeados por las dunas y a ver camellos en el horizonte, llegando a una especie de cetro de actividades en medio del desierto con todos los servicios para los turistas. Allí puedes alquilar motos o squad para ir tú conduciendo entre las dunas siempre siguiendo a un guía. Nosotros optamos por hacerlo en un todoterreno 4X4 con chofer que ya venía incluido en la excursión. Recorrimos las dunas al estilo rally Paris-Dakar, a toda velocidad saltando y girando. Creo que el chofer se divirtió más que los pasajeros. Luego hacen una parada en medio del desierto para que puedas apreciarlo y caminar un poco sin alejarte mucho. En ese mismo lugar hay otras actividades como paseos en camello, sandboarding, Cetrería. Al terminar fuimos a cenar a una réplica de campamento beduino donde probamos comidas tradicionales, con un espectáculo de bailarinas árabes y danzas de fuego. La verdad estuvo muy bonito y pasamos una velada muy agradable con nuestros compañeros del tour que eran de distintos países.


Día 4 Excursión a Abu Dabi


Dedicamos el día para ir en excursión a la vecina Abu Dabi (hora y media de viaje). Lo más espectacular de nuestra visita, por lo que no te debes perder esta excursión, fue la visita guiada a la Mezquita Sheikh Zayed, la más grande del país y considerada una de las maravillas del mundo moderno. Hemos dedicado un solo post para esta visita así que te invito a leerlo cuando termines aquí.


Día 5 Más cosas que ver, tú eliges


Este día es para conocer cualquier de las muchas otras opciones que tiene Dubai para los turistas de todo el mundo. Puedes acercarte al Miracle Garden, el jardín de flores naturales más grande del mundo; ir a la Ain Dubái, la noria más grande y alta del mundo, donde tendrás vistas panorámicas únicas de Dubái, el desierto, la icónica Palmera Jumeirah y toda la zona costera. El otro centro comercial más conocido es Mall of the Emirates, lleno de tiendas de lujo y de marcas internacionales, famoso por su espectacular pista interior de esquí. En la noche, un crucero con cena en una embarcación tradicional también es una muy buena forma de terminar tu visita a esta maravillosa y asombrosa ciudad. Y esto fue lo que nosotros hicimos para despedir un maravilloso (y diferente) viaje en el que celebrabamos nuestro aniversario de boda..


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