La Ruta Colombina en Huelva


Recorrimos Moguer, Palos de la Frontera y Huelva ciudad, sur de España, lugares por los que anduvo Cristóbal Colón mientras preparaba su viaje a las Indias y desde donde partió para encontrarse con un continente hasta entonces desconocido para el resto del mundo: América. Ya conocemos como lo cuenta la historia: del Puerto de Palos de la Frontera partieron un 3 de agosto de 1492 tres carabelas llamadas La Pinta, la Niña y la Santa María. Al mando iba el Almirante Cristóbal Colón acompañado por los Hermanos Pinzón, naturales de ese mismo puerto. El 12 de octubre de 1492 llegaron a América. Regresaron al mismo Puerto de Palos en marzo de 1493. A partir de entonces, la actividad de los futuros viajes se centraría en Huelva hasta que cedieron su importancia a Sevilla.


Los lugares colombinos en Moguer


Nos acercamos primero a la población de Moguer para visitar el antiguo puerto de la Ribera, lugar donde se construyó la carabela La Niña, una de las que participaron en su primer viaje a América. También visitamos el bonito Monasterio de Santa Clara del siglo XIV y que pertenecía a Inés Enríquez, tía del Rey Fernando el Católico. Fue en su iglesia donde Colón se acercó a rezar la noche del 16 de marzo de 1493 para cumplir la promesa que había hecho al regreso de su primer viaje América cuando estivo a punto de naufragar. Frente al Monasterio se encuentra el Monumento a Colón, un busto que mira hacia el monasterio y en el que se muestran cuatro escenas que relatan la relación de Colón con el municipio de Moguer: Colón dejó su hijo Diego a los cuidados del pueblo moguereño, en particular de Juan Rodríguez Cabezudo; Conversación entre Colón y los hermanos Niño, quienes aportaron su carabela Niña a la expedición; Embarque de Colón y los marineros en La Niña; Voto Colombino, que Colón cumplió rezando en el Monasterio de Santa Clara de vuelta de las Américas.


Los lugares colombinos en Palos de la Frontera


Palos de la Frontera es considerada en la actualidad como la cuna de la llegada de Colón a América. Será desde su puerto que partirán el 3 de agosto de 1492 las tres carabelas en busca de la ruta por occidente para llegar a la India, centro mundial de las especies, y encontrando en su lugar un nuevo continente sin explorar. Hoy en día podemos visitar el Muelle de las Carabelas, un museo al aire libre sobre los viajes de Colón, en el que podemos ver (y hasta subir) las réplicas en tamaño real de la Pinta, la Niña y la Santa María. En ésta iba el Almirante y se reproduce su camarote. Se construyeron en 1992, en ocasión de la conmemoración del V Centenario del Descubrimiento de América. Este museo, uno de los más visitados de la provincia de Andalucía, incluye un centro de interpretación y una película sobre los viajes, y la recreación de la Isla Guanahaní, la primera que encontraron a su llegada a América el 12 de octubre de 1492 y que Colón llamaría San Salvador.




Muy cerca del Muelle de las Carabelas se encuentra el Monasterio de La Rábida, el lugar donde se alojó Colón a su llegada desde Portugal donde el rey había rechazado su idea, y estaba a la espera de una reunión con los Reyes Católicos para ofrecérsela a ellos. Aquí continuó preparando su expedición, con la ayuda de Fray Juan Pérez, quien le ayudó con el trato con la corona de Castilla y lo avaló para que los Reyes Católicos apoyaran su misión. El monasterio es de los s. XIV-XV, conserva el claustro de estilo mudéjar, donde nos dicen Colón le contó los detalles del viaje al Fray; la imagen de la Virgen de los Milagros, a la cual Colón rezó antes de la expedición; y frescos del siglo XV que representan varios episodios del viaje. Como curiosidad adicional, el monasterio fue también visitado en los años siguientes por los exploradores Hernán Cortés, Gonzalo de Sandoval y Francisco Pizarro. Además, aquí se encuentra sepultado Martín Alonso Pinzón, que acompañaba a Colón al mando de La Pinta y era natural de Palos de la Frontera, quien murió al poco de regresar del primer viaje.



Frente al Monasterio está el Monumento a los Descubridores, también llamada Columna del IV Centenario del Descubrimiento de América.


La visita al pueblo de Palos de la Frontera incluye más lugares de la ruta colombina como la Iglesia de San Jorge, del s. XIV y de estilo gótico-mudéjar, del siglo XIV. Sería frente a ella que en mayo de 1492 donde se leyó a todos los del pueblo, la mayoría familias de marineros, la Real Pragmática que ordenaba a Martín Alonso Pinzón ceder dos carabelas a Colón, además del reclutamiento de los marineros necesarios para el viaje. Desde la puerta trasera de la iglesia, conocida como Puerta de los Novios, salieron los marineros después de oir misa para embarcarse en la madrugada del 3 de agosto de 1492.



Muy cerca de la iglesia, en medio de un jardín, se encuentra una fuente de agua a la que llaman La Fontanilla. Era la antigua fuente del pueblo, donde iban a buscar agua, y la tradición sostiene que de ella se abastecieron las tres carabelas para su viaje a América.


Paseando por las calles del pueblo, te encuentras la estatua de Martín Alonso Pinzón, y con su Casa-Museo, lugar de nacimiento de los hermanos Pinzón (Martín Alonso, Vicente Yáñez y Francisco Martín), que tuvieron un papel fundamental en el viaje y en la que hasta hace unos años aún vivían miembros de la familia. Conserva la fachada original del siglo XV y en ella se exponen la documentación y objetos relacionados con los hermanos Pinzón y su papel en el Descubrimiento de América.


No te pierdas la fachada del Ayuntamiento, porque es una de las fachadas más curiosas y bonita que hemos visto en nuestros viajes. Inaugurada en 2016 para conmemorar los 525 años de la llegada a la América, en una fachada blanca con balcones, típica andaluza, se reproducen las imágenes los Reyes Católicos y Colón, además de sus famosos vecinos los Hermanos Pinzón.





Huelva ciudad


La última parada de la ruta colombina se encuentra en la ruta hacia la ciudad de Huelva: el Monumento a la Fe Descubridora, al otro lado del lugar del río Tinto sobre el que está el Monasterio de La Rábida. Regalo en 1929 de la fundación Columbus Memorial Fund de Estados Unidos al pueblo español, la estatua mide 37 m representa a una imagen que se apoya en una cruz y en su pedestal relieves que representan a las culturas azteca, inca, maya y cristiana, y se recogen los nombres de todos los que contribuyeron al Descubrimiento de América.




Y así termina este bonito paseo por los escenarios de una época que cambiarían la historia de la humanidad para siempre. Puede gustarte o puede no gustarte, pero es lo que tiene la historia, que no se pude cambiar. Y a mí, en lo particular, me gusta.

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