Tras los pasos del joven Bolívar en Madrid


Aprovechando que estábamos en Madrid, y después de nuestros recientes paseos por Caracas siguiendo las rutas de Simón Bolívar y María Teresa, nos preguntamos, ¿por dónde andaría el Libertador durante su estancia en esta ciudad española? Así que investigamos y diseñamos esta pequeña ruta por los lugares que fueron testigos de sus andanzas, su aprendizaje y donde encontró al gran amor de su vida.


El que fuera el primer viaje de Bolívar a Europa se inicia el 9 de enero de 1799, cuando se embarca en La Guaira. Tenía para entonces 15 años. Haciendo escalas en el puerto de Veracruz y en La Habana, llega el 31 de mayo al puerto español de Santoña, en las costas vascas, desde donde prosigue camino a Madrid para encontrarse con sus tíos maternos Pedro y Esteban Palacios y Blanco que allí vivían y donde Esteban ocupaba un alto cargo en el Real Ministerio del Tesoro y, por ende, participaba en la corte del rey Carlos IV. Bolívar vivirá en Madrid, con algunos viajes, 3 años. Y ahora vamos a seguir los pasos de Bolívar por Madrid.


La residencia de Carlos Mallo, favorito de la reina, calle del Príncipe


Al llegar a Madrid, Bolívar se estableció con su tío Esteban en la residencia de otro caraqueño, Manuel Mallo, que había logrado un puesto en la corte como Mayordomo de Semana, un cargo relativamente modesto pero que le significaba importantes ingresos, aunque según los rumores no era por el trabajo sino porque mantenía una relación con la reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV. Gracias a estos contactos, Bolívar será presentado en la Corte del Rey menos de una semana después de su llegada en el Real Palacio de Aranjuez, siendo luego invitado en muchas ocasiones, incluso se cuenta que llegó a jugar una partida de algo parecido al tenis con el príncipe heredero, al que accidentalmente le tumbará la corona, y que no sabía entonces este joven que lo hará perder su ricas sus colonias americanas años después cuando sea el rey Fernando VII, comenzando la decadencia de España.


En relación a este punto de nuestra ruta, no hemos podido encontrar el lugar exacto de la calle donde vivían, pero así luce la calle hoy en día.




Nueva residencia, la Calle de los Jardines, 13


Más adelante llega a Madrid el tío más joven de Bolívar, Pedro Palacios y Blanco, que además era no de sus más cercanos amigos. Deciden trasladarse a una vivienda más cómoda, en el número 13 de la calle de los Jardines. Desde allí asistirá a clases en la cercana Academia de San Fernando o en su casa con profesores particulares. Hoy en día la calle de los Jardines es una pequeña calle rodeada por viejos edificios de apartamentos muy cerca de la Gran Vía y de la Puerta del Sol.



Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, calle de Alcalá 13


Al llegar a Madrid, Bolívar estudia la lengua castellana, historia, matemáticas, los clásicos modernos y antiguos, además de baile y esgrima por las necesidades sociales de la época. Para superar las deficiencias de la educación que recibió en Caracas, le fueron puestos profesores particulares. El mismo Bolívar cuenta que asiste además a clases en la Academia de San Fernando, según los historiadores posiblemente como oyente. Y hasta allí nos dirigimos, el mismo edificio de la época en que Bolívar lo frecuentaba, con las debidas reformas.



La casa del Marqués de Ustáriz, calle Atocha 8


Intrigas en la corte, y el descenso de la influencia de Mallo, obligaron a los tíos de Bolívar a alejarse de Madrid, quien pasa a vivir entonces en la casa de otro venezolano, el Marqués de Uztáriz, don Gerónimo Enrique de Uztáriz y Tovar, en el número 8 de la calle Atocha.


El marqués, que tomó bajo su protección y tutela al joven Bolívar, ejerció una gran influencia en su educación. En el salón de su amigo, Bolívar compartió con una sociedad elegante, culta y liberal, en las veladas nocturnas organizadas por el marqués, donde se hablaba de literatura, arte y política, y se discutía sobre los principales problemas del mundo en los inicios del s. XIX. El marqués tenía una gran biblioteca donde Bolívar inició su pasión por la lectura.

En esta casa sucedió un hecho trascendental para la vida de Bolívar. En 1800 conoció a María Teresa Rodríguez del Toro, hija de don Bernardo del Toro, un noble y rico criollo caraqueño que vivía en Madrid, de quien se enamoró perdidamente y con la que se casó en 1802. Nos dirigimos a la calle Atocha para sentir la esencia del joven Bolívar, aunque ya hoy es una avenida muy moderna que nada tiene que ver con la antigua.


En Madrid se encuentra también un Palacio del Marqués de Uztáriz, que está abandonado y en ruinas. Algunos autores señalan que ahí fue donde llegó a vivir Bolívar, cosa que no nos parece desacertada por la proximidad a la casa donde vivía María Teresa y la parroquia donde se casaron. Se encuentra el número 25 de la Calle de San Mateo, en un extremo de la Plaza de Santa Barbara. Hasta allí nos acercamos también.